domingo 6 de abril de 2008

La mano del diablo

Había una vez una mano cortada que era del diablo. Mataba mucha gente, y cortaba las manos y las cabezas, y les daba vida otra vez, para matar a muchas más personas y darles vida y matar.

Había una fiesta que tenía ciento veinticuatro adolescentes, y ahí iban las doce cabezas cortadas y las doce manos cortadas. Fueron en acción. Entraron a la fiesta, pero la mano del diablo captó que había dos adolescentes besándose en el primer piso, y fue con sólo la cabeza cortada. Encontró un hacha y los adolescentes se dieron cuenta pero igual los mataron. No les cortaron las manos ni las cabezas y ahora quedaban ciento veintidós adolescentes.

La mano del diablo y las doce manos fueron a matar a los adolescentes, y las doce cabezas fueron a controlar la música así los adolescentes no se alertaban.

Cuatro horas más tarde ciento veinticuatro adolescentes fueron todos asesinados y no quedó nada de la fiesta.

Escritor: Lucas

Ayudantes: Axel, Pablo y Rodrigo.

Inventores del cuento: Lucas, Pablo, Rodrigo y Axel.

6to. C

La casa inundada

Era una casa del Tigre, allí vivía una familia en el medio del campo, al lado de un río.

Después de un año hubo un fuerte tornado, el río se desbordó, entró agua en la casa y la familia murió ahogada.

Después de sesenta años vino a vivir ahí una familia, la familia Gómez. En ella había la misma cantidad de integrantes. Una señora le contó a esa familia que esa casa tenía una historia. Cuando entraron en la casa había cosas antiguas, y estaba todo limpio. La señora se asombró al ver la casa limpia.

Arriba de un mueble había un gato negro y una nota que pertenecía a la familia que vivía ahí hacía sesenta años.

La señora Gómez sentía algo raro en esa casa. Su hijo Nicolás se cayó de la escalera. Además ellos dejaron las cosas desordenadas y cuando amanecía estaba todo ordenado.

Un día llamaron por teléfono al señor Gómez al trabajo y le dijeron que la señora Gómez y su hijo habían fallecido. El señor Gómez se suicidó. Y la nena, que había quedado sola, se fue a bañar y se ahogó.

Evelin, Braian, Adrián, Jimena

6to. C

El león y el ratón

En tiempos lejanos existían un ratón y un león que se llevaban pésimamente mal.

En el medio de la selva habían colocado, los cazadores, una trampa, donde el león sin darse cuenta cayó. Por casualidad pasaba un ratón y vio al león tendido en la trampa, tratando de salir. Y el ratón, tan generoso que es, quiso desatar la soga que tenía atada en las patas el león. Y el león, como era tan malo, no quiso que lo ayudaran. El ratoncito decidió irse por su camino. Y el león que se creía tan fuerte pudo desatarse la soga con sus enormes garras. Y él también siguió por su camino.

Se encontraron los dos, luego, y se encontraron otra trampa. El ratón le preguntó al león si podían ayudarse entre sí y así pudieron romper la trampa. Así se amigaron y vencieron juntos.

Eli, Camila, Aldana

6to. C

Bruja

Todo empieza en un colegio donde se comienza a decir que hay una bruja. Al parecer piensan que es Rocío, una alumna de séptimo. Sus compañeras, Celeste y Antonella, cuando se enteraron se asustaron un poco y empezaron a vigilarla. Hasta que en el recreo la vieron leyendo un libro de hechizos. Le contaron a la escuela. Y Nicolás contó que leyó que a las brujas a la noche se les salía la cabeza y la paseaban, pero siempre hay que ser la menor de siete hermanas para ser bruja. Como Rocío lo era…

Tanta charla, sonó el timbre, la maestra Diega llama a todos para la clase de matemática. En voz bajita seguían hablando y la maestra los escuchó y los retó.

En la noche Celeste y Antonella decidieron despertarse para espiar a Rocío. Cuando fueron a mirar, ya no estaba. Vieron una sombra y se asustaron, fueron a esconderse al baño. Antonella escuchó algo y se asustó… ¡era Rocío!

- ¿Qué hacés acá? – le pregunta Antonella a Rocío.

- Escondiéndome de la bruja – le contesta.

- ¿Y quién es la bruja? – le preguntó Celeste.

- Es la seño Diega – dijo.

- ¡Cómo! – dicen las dos, sorprendidas.

- Después les explico, ahora le tendremos que dar vuelta el cuerpo – dice Rocío.

Cuando por fin se escapan le dan vuelta al cuerpo. Al amanecer la maestra tenía la cabeza dada vuelta. A la mañana se suspendió la clase de matemática y les dijeron que fue porque la maestra Diega se había ido. Después Celeste y Antonella le preguntaron a Rocío cómo sabía que la maestra era bruja. Y ella le dijo:

- Porque yo le pregunté por qué tenía ese nombre tan raro, y ella me dijo que su papá, como había tenido seis hijas mujeres, quería que ella fuera varón y le quería poner Diego, pero cuando nació le pusieron Diega. Entonces ahí me di cuenta de que era bruja.

Después de todo esto las tres se hicieron muy amigas.

Valeria, Gisell, María, Matías, José, Mónica, Iara

La desgracia en el barrio

Al barrio vinieron unos nuevos vecinos. En esa casa hicieron un altar al Gauchito Gil. Esas mismas personas rompieron el altar.

Pasaron tres meses y a esa familia le empezaron a suceder cosas malas. La primera fue que le pegaron un tiro al señor que rompió el gauchito Gil, la segunda que la mujer traicionó al marido. Luego la señora se fue a vivir a la casa de la madre con sus dos hijos.

Pasados dos días la mujer fue a su casa, porque el marido la había llamado a ella y a los dos hijos diciendo que les tenía que decir algo importante. Luego se sentaron a tomar unos mates. El marido fue a buscar el cuchillo para la manteca, y trajo una cuchilla, y luego ocurrió la gran desgracia: que el señor le clavó la cuchilla en la garganta, y la señolra salió a la vereda agarrándose el cuello y se cayó. Luego el hombre le clavó una puñalada al chico en la pierna, y era muy profunda, y entonces llamaron a la ambulancia y se lo llevaron al chico. El señor se clavó cuatro puñaladas en el pecho, y cuando lo estaban operando lamentablemente falleció. La señora estuvo en la vereda, tirada, hasta las dos de la mañana, cuando vino el forense y la retiraron de su lugar. El chico por suerte salió bien de la operación. Los dos chicos se fueron con su abuela.

Micaela y Tamara

6to. B

La confusión del hombre (terror)

Aunque no lo crean, hace dos años una noche común y corriente paramos a comprar con mi mamá y escuchamos gritos de chicos.

No llegamos a comprar porque fuimos a avisarle a mi papá. Entre vuelta y vuelta se asomaron los vecinos. Papá llamó a la policía.

Llegó la policía después de dos horas. Cerraron, para que la gente no pudiera pasar. Pobre mujer a la que estaba apuñalando él, el hombre que mató a la madre de dos chicos. Eran sus hijos también, pero por la borrachera que tenía también apuñaló a los chicos. La mujer murió al instante. Cuando se lo dijimos al hijo menor no sentía ni la puñalada que tenía en su pierna.

Tan buena, la abuela mía, le ofreció al chico que se cambiara de remera, que ella le iba a lavar la suya y se la mandaba.

El nene no dejaba entrar a la policía para que se lleven a su papá, por eso tuvieron que romper el tejido, y lo rompió mi papá. Entró la policía, mi papá y otros vecinos. Entraron , lo sacaron tapado porque tenía ya muchas puñaladas, él a la mujer también la había apuñalado mucho.

Hay una vecina que es re liera, tiró la camilla donde estaba él. Pero no estaba muerto, eso era lo que querían saber los vecinos para poder terminar de matarlo. Los hijos quedaron con su abuela. Querían quedarse con mi abuela, y si es por ella hacía un poco de lugar en la casa y se quedaba con ellos. Pero, de mala, su abuela los quería con ella para pedir mercadería en el barrio para sus propios nietos. Desde ese día no supimos más de los chicos, y eso que le mandó todo el barrio lo que pidió su buena “abu”.

Rocío E., Rocío H, Gisela y Natalia.

6to. B

La historia de una casa

Había una vez una casa en la que vivía una familia.

Un día la mamá y el papá salieron de compras, y la hija y sus amigas se quedaron a jugar. Ellas jugaban con fósforos, y a una se le cayó uno encendido en las cortinas, la casa se empezó a incendiar.

Las amigas tuvieron tiempo de salir, por las ventanas.

La nena que vivía ahí se quedó atrapada y murió quemada…

Un mes después el espíritu de la nena aparecía tocando la puerta en la misma casa en que vivía antes. Y la madre salió y vio a su hija pidiéndoles pan. Cuando la madre se fue a buscar el pan y volvió la nena ya no estaba. La madre se puso a llorar, empezó a recordar a su hija.

Después de muchos años los padres de la hija murieron, de muy viejos.

Jenifer, Leila, Jonathan, Franklin

6to. B